viernes, 7 de marzo de 2014

Todo lo que pasa, todo lo que resta

Buenos Aires, 7 de Marzo de 2014.

Hace pocos minutos, el capitán y máximo ídolo de Boca, Juan Román Riquelme, brindó un comunicado improvisado a fin de dar por concluido los recientes acontecimientos que giran alrededor del club.
Durante el mes de Enero y mientras Boca estaba el plena pretemporada, se filtró en un reconocido diario deportivo un supuesto mensaje de un jugador del plantel mostrando su disconformismo con los trabajos que realizaban de forma diaria en la Reserva Ecológica. Una vez publicado esto, empezaron los rumores por parte de la prensa (instalados en la opinión pública) acerca de qué jugador fue, por qué envió dicho mensaje y demás.
Lo cierto es que Boca, a lo largo del campeonato no tuvo buen andar (estamos por empezar la fecha 7), ganando solamente dos partidos de seis. Sumado a esto, no hizo falta que Boca pierda para que se generen rumores, como ser: Pelea de puño entre Gigliotti y "Cata" Díaz, diferencias establecidas entre Riquelme y Biachi, a quien el propio enganche considera su papá, y así muchos más; sino que después de cada victoria Xeneize también hubo problemas.
En la fecha cuatro, Boca le ganó 1-0 a Estudiantes gracias a un gol de Gigliotti. Para este partido, Bianchi dispuso que Sanchez Miño no forme parte de los concentrados debido al bajo nivel que venía mostrando en los partidos anteriores, y no pasaron 24 horas de la victoria de Boca que el representante del jugador habló en un programa de radio básicamente pidiendo explicaciones acerca del alejamiento de su jugador del plantel.
El Miércoles pasado Boca le ganó a Olimpo de Bahía Blanca por 2-0 con goles de Sanchez Miño y Riquelme (de penal), pero cuando parecía que iba a tener una semana tranquila, Ledesma se encargó de tirar por la borda todo presentimiento. En el día de ayer, pidió sentarse adelante de los medios para plantear una situación. Aparentemente, un jugador del actual plantel que también formó parte del proceso de Julio Cesar Falcioni (2011-2013) criticó la metodología que tiene Bianchi para trabajar. Cuatro son estos posibles jugadores: Ledesma, Rivero, Riquelme y Orión. En dicha conferencia, Ledesma se encargó de decir que es el arquero quien supuestamente habría atacado al actual entrenador del club.
Orión llegó hace horas de jugar un amistoso con la Selección en Rumania y hoy se presentó al entrenamiento antes que el resto del plantel. Luego de discutir con Ledesma, se agarraron a trompadas, lo cual derivó en el comunicado de prensa de Juan Román Riquelme.
En dicho comunicado, el 10 se encargó de atacar contra la prensa, poniendo a aquel periodista que filtró en Enero el supuesto mensaje que se mostraba en contra de la forma de trabajar de Bianchi. Públicamente lo insto a presentarse en el hotel donde concentra Boca para dar a conocer qué jugador fue el que envió el mensaje (si es que lo hizo) a fin de aclarar la situación.
En definitiva, el periodista se ve en la posición de revelar la fuente o no obtener palabras por parte del plantel de Boca Juniors, es decir, traicionar su propia ética a cambio de una noticia.
Simplemente quise escribir porque, como hincha de Boca, no soporto más que pasen estas cosas, porque sin ningún tipo de duda, Boca está por encima de todo y de todos. Nadie, ni Bianchi, ni Riquelme es más importante que el club. Es una falta de respeto para el hincha, que llena la cancha sin importar si hay sol, lluvia, granizo o nieve, que alienta aunque el equipo vaya perdiendo por tres goles. Una hinchada que llena cualquier cancha que puede, que lleva 10.000 personas a Japón no se merece semejante trato.

Lucas Gárriz.